The Ocean Race: ‘Malizia' de Boris Herrmann se lleva una trabajada victoria en la maratoniana Etapa 3

Mar Abierto Todo el equipo de tierra y numerosos aficionados esperaban de madrug

(2/abr/23) A las 02:20:28 hora local de Brasil, el Team Malizia cruzaba línea de meta de la etapa 3 de The Ocean Race, llevándose 5 puntos por el triunfo. La victoria llegó tras 35 de regata y 14.714 millas una etapa intensa y luchada cuerpo a cuerpo. "Todavía estamos con la adrenalina a tope”, afirmaba el patrón Boris Herrmann al llegar al pantalán con su equipo.

"La regata ha estado muy igualada y eso te mantiene motivado. Esta es una victoria de todo el equipo y estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado”, concluía Herrmann.
Al principio de la etapa, parecía poco probable que el Malizia estuviese en cabeza de la flota en la llegada. A los pocos días de la salida en Ciudad del Cabo, el equipo descubrió una grave rotura en la parte superior del mástil y tuvo que dedicar dos días completos para realizar una complicada reparación de resultado incierto.
"Cuando pienso en ese día, nada más salir, en el que perdimos una vela y tuvimos la rotura el mástil, recuerdo que pensamos en volver a Ciudad del Cabo", reconocía Will Harris, reflexionando sobre la difícil situación al principio de la etapa. Nico Lunven explicaba los mismo: “Estuvimos muy cerca de volver a Ciudad del Cabo. Pero Will y Rosie hicieron un trabajo increíble subiendo al mástil para hacer la reparación y eso nos permitió volver a la acción y ganar al final”.
En ese momento, el Team Holcim-PRB se había escapado del resto de la flota y estaba casi 600 millas por delante de sus rivales. A bordo del Malizia, el refuerzo improvisado que hicieron en la parte superior del mástil tuvo éxito y comenzaron la persecución. Cuando los IMOCA llegaron a la puerta puntuable de la Etapa 3, el Malizia se había acercado a menos de 200 millas del Holcim-PRB, subiendo al segundo lugar y llevándose 4 puntos.
A medida que la flota navegaba por el sur de Nueva Zelanda y bajaba hacia latitudes más australes en el Océano Pacífico, la batalla se igualó y las ventajas se movían en torno a las 10 millas para uno u otro barco, que se intercambiaban el liderato mientras navegaban a lo largo de la zona de exclusión de hielo.
Llegando al cabo de Hornos, con el barco dando tumbos con un estado de mar muy violento, Rosalin Kuiper voló despedida de su litera y sufrió una herida en la ceja. Intentando que Rosie se estabilizara y se recuperara, el Malizia tuvo las cosas aún más difíciles, ya que se quedó con una rotación para las guardias de tres personas para el resto de la etapa. "Estoy bien. Me estoy recuperando. Todavía no del todo, pero estoy bien y feliz de estar aquí con todos", explicaba Kuiper a su llegada.
En el paso por Cabo de Hornos el Team Malizia tenía una estrecha ventaja de menos de 30 millas, liderando la flota en punto y ganando el trofeo Roaring Forties (Cuarenta Rugientes) en el proceso.
El apretón final hacia el norte estuvo muy igualado. El Team Holcim-PRB y el Team Malizia navegaban viéndose entre ellos, remontando la costa sudamericana. La noche del pasado viernes, lidiaron una batalla contra otra fuerte tormenta, con rachas de 50 nudos aullando desde la costa y azotando un mar embravecido. Boris Herrmann y su Team Malizia manejaron las condiciones con aplomo y amanecieron con una ventaja de 60 millas después de que el Holcim-PRB pinchara en una trasluchada durante la noche y sufriera algunos daños. Era la mayor distancia entre ellos desde pasaron por Nueva Zelanda.
"Han estado pisándonos los talones desde Cabo de Hornos. , comentaba Harris. Pero al final cometieron un pequeño error y ese fue el momento para aprovechar nuestra oportunidad y construir una ventaja para llegar primeros a Itajaí".
En el último día y la última noche, el Malizia navegó rápido hacia la meta, ampliando su ventaja a más de 80 millas. Boris Herrmann, Will Harris, Nico Lunven, Rosalin Kuiper y al reportero a bordo Antoine Auriol lograban así la primera victoria de etapa para el Malizia.
"Estoy súper feliz de estar en Itajaí, comentaba una radiante Kuiper, "Nos hemos divertido mucho y ha sido, con mucho, la navegación más épica de mi vida. Si pudiera elegir, saldríamos de nuevo".
“Llegar aquí primeros es un sueño hecho realidad. Ha sido una pelea muy larga, hasta la misma meta, y estoy muy orgulloso de este equipo. Es una sensación increíble", concluía Harris. "Gamar es muy bonito”.