The Ocean Race: Las 460 millas de ventaja del Holcim-PRB son muchas millas, pero hay que mantenerlas

Mar Abierto Los 4 IMOCA que siguen en regata navegan a medias muy altas de veloc

(6/mar/23) Disponer de una ventaja de más de 460 millas sobre el segundo clasificado, apenas una semana tras la salida de la Etapa 3, es una posición envidiable para Kevin Escoffier y su Team Holcim-PRB. Lograr esta ventaja supuso mantener la velocidad suficiente para no perder la dorsal de un frente, dejando a sus rivales navegando en un sistema meteorológico diferente.

Ir por detrás no le gusta a ningún regatista, pero es cierto que permite mirar con perspectiva lo que ocurre por delante, analizando pros y contras de cada decisión del líder y esperando el menor fallo para darle caza. Visto desde esta perspectiva, hay motivos para cierto optimismo para el trío perseguidor formado por Biotherm, 11th Hour Racing Team y Team Malizia.
Kevin Escoffier, patrón del Holcim-PRB, no está muy contento con esta situación. "Si no logramos ‘engancharnos’ al sistema que tenemos delante, tendremos que esperar al siguiente, en el que vienen nuestros perseguidores. Será como si empezásemos de cero. ¿En qué otro deporte puedes obtener una ventaja tan grande, perderlo todo en pocos días y tener que empezar de nuevo?”, explicaba.
El Biotherm ha recuperado casi 50 millas en las últimas 24 horas, algo impresionante en barcos tan similares. Aún así, Paul Meilhat y su tripulación necesitarían hacer lo mismo durante 9 días para emparejarse con el líder. La situación no es tan mala como la ve Escoffier.
Una borrasca persigue a la flota. Si el grupo perseguidor logra mantenerse al frente de la misma, es probable que puedan recortar considerablemente la desventaja que tienen con el Holcim-PRB. Pero si se ven superados de nuevo por esta borrasca y la dejan irse, la ventaja se abrirá de nuevo.
Amory Ross, reportero del ‘11th Hour Racing’, describía las condiciones que se avecinan: "... esta baja presión que acaba de pasar sobre nosotros se deslizará por debajo de otra alta presión que hay en nuestro camino, y nos la encontraremos de frente. Debería comprimirse la flota de nuevo…”. El equipo estadounidense avanza con cuidado, con dos velas de proa en reparación que no estarán disponibles a corto plazo.
A medida que los equipos bordean los límites de la zona de exclusión de hielo por el sur, el clima de las bajas latitudes comienza a hacer daño. "Hace mucho frío", explicaba Paul Meilhat desde el ‘Biotherm’. "Cuando sales a trimar las velas, el agua está muy fría. Hace mucho viento y el estado del mar es imponente".
"Es incómodo y no es fácil dormir", contaba Will Harris desde el ‘Malizia’. “El viento pasa de 15 a 25 nudos en unos segundos, y tienes que estar ahí, listo para ajustar las escotas… Estamos tratando de no romper el barco. Pensé que iríamos más estables aquí abajo, pero probablemente debería haber esperado algo así: ¡es difícil!"
A partir de las 1500 UTC de hoy, el ‘Malizia’ se ha emparejado con el 11th Hour’, ambos ahora unas 70 millas por detrás del ‘Biotherm’ y con el Team Holcim PRB a otras 460 millas de distancia. Queda mucha etapa hasta llegar a Itajaí, pero las opciones tácticas tampoco son tantas. En tiempos de la Withbread y hasta la época de los VOR70, las tripulaciones podían navegar más al sur, rondando los icebergs australes en busca de las mejores combinaciones de ángulo e intensidad de viento para navegar a la máxima velocidad. Era una aventura épica, pero demasiado peligrosa y se optó por limitar estas incursiones. La regata ha ganado seguridad, pero a costa de limitar bastante las opciones de las tripulaciones, que han de navegar casi en ‘fila india’ calcando sus estelas.