The Ocean Race: Los IMOCA navegan hacia el cabo de Hornos por un Pacífico inusualmente tranquilo

Mar Abierto Subida al mástil del Malizia para comprobaciones rutinarias, Rosalin

(20/mar/23) Tal y como comentamos en nuestra crónica del 17 de marzo, los barcos se han reagrupado y las opciones por el sur han sido estos días las más favorecidas por la meteo. Los 4 IMOCA en regata estuvieron ayer a la vista unos de otros durante varias horas, algo inusual tras 6.000 millas de esta etapa 3. En paralelo, el 11th Hour -último y más al sur que los demás en la pasada crónica- ha pasado a la primera plaza, aunque sea por un par de millas.

Tres factores influyen en esta concurrencia de rumbos. El primero es la igualdad de prestaciones entre los barcos en regata y los otros dos factores se retroalimentan. Uno de ellos es el límite por el sur que la organización ha dispuesto en la ruta hacia el cabo de Hornos. Esta muralla invisible obliga a navegar casi en fila india, con unas opciones tácticas que se limitan al momento escogido para trasluchar aprovechando cualquier pequeño role local en los vientos portantes. No hay posibilidad de navegar más al sur en busca de vientos más fuertes.
En este contexto, la flota ha quedado meteorológicamente entre dos frentes y llevan un par de días navegando con unos agradables 15/20 nudos por la aleta, unas condiciones que no parece que vayan a cambiar mucho en las próximas 48 horas. Mirando en los partes a 3 y 4 días tampoco se intuyen grandes cambios, todo y que hay una fuerte y persistente borrasca rondando el cabo de Hornos, si bien las previsiones a tan largo plazo son mucho menos fiables.
Hoy, los cuatro barcos están posicionados dentro de un círculo de 13 millas de norte a sur y separados apenas unas 3/5 millas en la línea directa al cabo de Hornos. "Hay una alta presión delante de nosotros y una baja presión detrás. Estamos como atrapados en el medio", explica el patrón del Biotherm, Paul Meilhat.
Son condiciones relativamente tranquilas que las tripulaciones aprovechan para efectuar reparaciones pendientes y comprobaciones del barco y la jarcia. También es el momento de lucirse con las imágenes que ofecen los drones que embarca cada IMOCA. .
Las predicciones del routing dicen que los regatistas doblarán Cabo de Hornos en una semana, entre el 26 y 27 de marzo, mientras que la llegada estimada a Itajaí (Brasil) sería el primer fin de semana de abril. Las últimas millas hasta la meta seguro que van a ser vibrantes.