Irwin 43 MKII

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Robusto como pocos

Son pocos los Irwin que navegan por aguas europeas. El astillero norteamericano Irwin Yacht cerró a primeros de los noventa y, en su momento, construía más veleros de más de 50 pies que ningún otro fabricante del mundo.

La historia del astillero norteamericano Irwin está estrechamente ligada a la de su fundador Ted Irwin. A mediados de los años 50 -cuando tenía 15 años-, Ted empezó a construir pequeños veleros en el jardín de su casa e incluso ganó el campeonato norteamericano y el mundial de Moth con un barco construido por él mismo.
En 1963, con 21 años y completados sus estudios de diseño, empezó su actividad como constructor profesional en un pequeño local donde fabricó sin ayuda –tardó 6 meses en acabarlo- un 31 pies one-off al que llamó “Voodoo”. Con este barco consiguió un impresionante palmarés y en dos años (1964/66) ganó 24 de las 28 regatas más importantes de Florida. “Voodoo” fue el inicio de la reputación de Ted Irwin como diseñador y al barco le sucedieron otros protos de regata como “Black Magic”, “La Pantera”, “Razzle Dazzle” o “R2D2”.
Aunque el Irwin 43 MKII que hoy traemos a estas páginas es un sólido y confortable crucero oceánico, en el catálogo de Irwin Yachts siempre ha habido un lugar destacado para los crucero/regata o incluso modelos de regata pura.
Irwin fue el fabricante de la renombrada gama deportiva Citation y también salieron de sus moldes distintos Ton Cup IOR que durante los años 70 y primeros de los 80 competían con notable éxito en todo tipo de regatas internacionales, llegando a imponerse en el RORC de 1982.
Irwin Yacht & Marine Corporation creció rápidamente, trasladándose a finales de los sesenta a unas nuevas y mayores instalaciones donde llegaron a trabajar más de 200 operarios. Su catálogo de veleros deportivos se completó con las gamas oceánicas y modelos de cada vez más eslora.
En los años ochenta, Irwin era el fabricante mundial que más veleros construía por encima de los 50 pies. En pocos años, de sus naves salieron cerca de 300 unidades de Irwin 52, 54, 65 y 68, muchas de las cuales aún están navegando por cualquier rincón del globo.
Ted Irwin siempre se mostró orgulloso de haber validado en en competición todas las aportaciones de diseño y construcción luego aplicadas en sus confortables yates oceánicos. A primeros de los años noventa, tras unos años económicamente muy difíciles para la mayoría de constructores, Irwin Yachts cerró sus puertas después de tres décadas en activo y tras haber puestoen el agua más de 6.000 barcos.
Quince años después, la reputación de calidad y buen navegar de los Irwin siguen plenamante vigentes.

Pasaporte al crucero oceánico
El Irwin 43 se presentó al público en 1982 y estuvo en el catálogo de la marca hasta el cierre del astillero. Con los años, como el buen vino, el modelo fue mejorando con las versiones MK-II y MK-III, cuyas principales diferencias con el modelo original conciernen a detalles de acabado y distribución interior.
El casco, como es habitual en la toda gama de veleros de crucero puro de Irwin, es monolítico de fibra de vidrio, con marcadas formas en “V”, timón semicompensado con skeg y una larga quilla alada de plomo.
La estabilidad de rumbo, la contención del calado y el cómodo paso por la ola son más importantes en este modelo que unas décimas suplementarias de velocidad.
Pensando en largas singladuras con poca tripulación, la maniobra también se buscó simple y robusta, con un palo de un solo piso de crucetas, sólidamente anclado sobre la quilla y con sus obenques (y los carros del génova) arraigados en el bordón del casco. El Irwin 43 salía de astillero con enrollador de génova y lazy jacks.
Pero contra lo que pueda aparentar su maciza silueta, el Irwin 43 no es ni mucho menos una “motora con mástil”. Un desplazamiento de menos de 12T para una superficie vélica de cerca de 100 m2 son cifras más que honestas para un barco de crucero puro. Donde este velero oceánico norteamericano no puede competir contra un moderno casco de fina orza y timón es en la agilidad de viradas, pero una vez arrancado y manteniendo rumbos constantes, el Irwin 43 tiene una notable velocidad y una estabilidad de rumbo envidiable, al tiempo que su larga quilla es garantía de una mínima deriva remontando el viento.

Una silueta típicamente Made in USA
La silueta del Irwin 43 es masiva y no pasa desapercibida, con su alto francobordo, la amplia bañera central y el espejo de popa vertical, casi con ángulo negativo. Sólo subir al barco se aprecia que es un barco sólido. El piso no cede ni un milímetro y todos los herrajes parecen fuertemente anclados en una cubierta que evita los desniveles y aumenta el volumen habitable en popa con un escalón a media eslora.
La bañera a media eslora es el centro neurálgico de la cubierta. Queda bien protegida, pero sin comprometer la visibilidad a proa. Su tamaño es generoso en relación a la eslora del barco; tan generoso que los bancos quedan muy separados y no es fácil apoyarse en ellos con el barco escorado.
La disposición de la maniobra, con la barra de escota de mayor y los winches de génova bien a mano del timonel, es cómoda para tripulaciones reducidas. Aparte de los bancos de la bañera, los pasajeros tienen unos deliciosos bancos habilitados en el balcón de popa desde donde disfrutar de la navegación.
Un bemol a las virtudes de la cubierta es su escasa capacidad de estiba, con apenas un par de cofres en popa y otro bajo el banco del timonel.

Interiores cómodos y marineros
El interior del Irwin 43 define el concepto de “comodidad” en versión norteamericana. En este gran país, la comodidad en un barco empieza con mantenimiento que no esclavice. Luego sigue con instalaciones de agua, electricidad y confort que apenas renuncien al estándar domético. Y la comodidad a la americana termina con unos interiores donde cada litera tenga su correspondiente amplio armario para enseres y cada pareja un baño privativo. Y todo ello en un barco que no obligue a bajar la cabeza en cada puerta, tampoco impida dormir con las piernas completamente estiradas y donde la cocina, la bodega y el comedor permitan almacenar y gestionar los víveres de largas singladuras..
En vez de una profusión de elegantes tapicerías, brillantes barnices y cerraduras cromadas, en el Irwin encontramos que la base de todo el mobiliario –incluido el suelo- es un contramolde blanco contrastado con teca maciza en los lugares más visibles.
De entrada, el armador reduce el mantenimiento a lo esencial. Dos únicos y amplios camarotes (existía la opción de dos literas en el pasillo hacia el camarote de popa), con su baño completo con ducha separada, invitan a largas estancias a bordo y la profusión de equipamiento (aire acondicionado, televisión, nevera, congelador, agua caliente, . . . ) ya avisa de que en este barco se viaja cómodamente.
El armador tiene su espacio en popa, en una cómoda suite con litera King Size, amplios armarios y cajones a ambos laterales y un baño completo con ducha separada. Los invitados tienen su alojamiento en el triéngulo de proa, en un segundo camarote/suite con baño anexo y disfrutando también de una excelente capacidad de estiba.
La zona central del barco esté ocupara por el salón/comedor, donde hay una mea de bancos en “L” donde caben seis eprsonas en las comidas. En caso de mayor ocupación no es complicado arrimar dos o tres sillas plegables, pero en navegación normal con cuatro o seis tripulantes, la banqueta central que llevan muchos barcos no incomoda en la circulación.
La cocina queda a estribor de la escala, en un amplio rincón donde el chef no molesta ni es molestado en puerto ni en navegación. La forma en “U” cerrada (más que una “U” es una “G”) de la cocina es magnífica para un uso marino y no faltan armarios y taquillas de todas las tallas, incluyendo sendas nevera y congelador. En la unidad fotografiada, los quemadores eran eléctricos, opción muy en línea con el “home style” tan querido por los norteamericanos.

Precios y oportunidades
No es fácil encontrar un Irwin a la venta en España ni tampoco en el resto de Europa. Su constructor desapareció hace más de quince años y la distribución de esta marca en nuestro país nunca ha sido muy constante. Esto no quiere decir que los Irwin sean unos veleros marginales. Al contrario, en los treinta años en los en que estuvo en activo este astillero se hicieron más de 6.000 barcos, cifra que da bastante cancha a la elección, aunque la mayoría de unidades se quedaran en los U.S.A.
El Irwin 43 es un barco relativamente sencillo de construcción y acabados, sólidamente construido,equipado con marcas y equipos de confianza y perfecto para ser disfrutado en petit comite, durante largas singladuras.
Todos los Irwin están construidos con seriedad y sus métodos de fabricación y escandallos de fabricación son rigurosos. Pero nada es eterno en esta vida y sin un correcto y constante mantenimiento, cualquier unidad a la venta tendrá hoy un aspecto lamentable.
El precio medio de los Irwin de ocasión está bastante a la par con su equivalente en eslora entre la producción europea de gran serie. Estamos hablando de unos barcos bien construidos y generalmente bien equipados, cualidades más valoradas en el mercado de ocasión que un barniz rutilante o una estética “a la mode”.
(por: Enric Roselló, actualizado Dic-12)

Principales características
Modelo: Irwin 43 MKII
Constructor: Irwin Yacht & Marine Corporation (St. Petersburg, Florida, USA)
Diseñador: Ted Irwin
Eslora total: 13,90 m.
Eslora casco: 13,10 m.
Eslora flotación: 10,85 m.
Manga: 4,17 m.
Calado: 1,25 m. (quilla larga), 1,90 (quilla estrecha)
Desplazamiento: 11.793 kg.
Lastre: 3.630 kg.
Sup. vél.: 94,9 m2
Motorización estándar: 66 CV
Gasoil: 397 l.
Agua dulce: 680 l.
Documentación técnica: BRICOMAR

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