North Wind 40

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En el Olimpo de la náutica española

El North Wind 40 es un icono de la náutica española y estuvo muy presente durante las décadas de los setenta y ochenta en las principales regatas de altura nacionales e incluso internacionales. Es uno de esos veleros que perduran en el tiempo y sirven de referencia para las nuevas generaciones.

Diseñado por el arquitecto naval británico Angus Primrose, el North Wind 40 ya es un clásico en el panorama de la náutica española. La celebridad de Primrose está avalada por el éxito en regata de varios de sus primeros diseños y, sobre todo, por su larga colaboración con los astilleros Moody, donde firmó la mayoría de modelos de esta marca en los años setenta. En España, y además del North Wind 40, Primrose firmó los planos de veleros tan emblemáticos como el Sirocco 31 o el Westwind 35.
Tras la prematura desaparición en el mar de Primrose en 1980, su discípulo y entonces joven ayudante Bill Dixon tomó las riendas del gabinete y mantuvo el espíritu de diseñar veleros rápidos y seguros, continuando su exitosa colaboración con Moody hasta la actualidad.
La historia del North Wind 40 se remonta a noviembre de 1972, cuando Angus Primrose firma los planos de un barco que, en marzo de 1973, se convierte en el prototipo de este modelo. En manos del velero Bruce Banks, este barco quedó segundo en las pruebas de clasificación para la Admiral´s Cup y posteriormente ganaría la legendaria regata Fastnet en su clase.
Los astilleros españoles Manufacturas Mistral compraron los planos de este velero y construyeron las primeras 12 unidades del Nort Wind 40 (el “Samba” que vemos en las fotos es el nº 7), que no tuvieron continuidad por el cierre de estos astilleros en 1975.
Un año más tarde, el industrial Orlando Sansiveli adquirió los moldes del barco, creando los astilleros Industrial North Wind, construyendo 25 unidades más, con ligeras variaciones en cubierta y en el interior. Los barcos de esta época tienen los bancos de la bañera ligeramente más largos al desplazar los winches de génova a las bandas. La sobrecabina también se alarga más hacia proa, ganando altura de techo, pero perdiendo el inigualable encanto de la proa flush-deck de las primeras unidades.
En 1980 se reformó el casco original, que pasó a denominarse North Wind 38. El nuevo modelo se partía de recortar la popa del NW40 para ganar manga. También se añadió una quilla ligeramente distinta, un aparejo de iguales cotas, pero con doble piso de crucetas y una distribución interior con doble camarote en popa y menor habitabilidad en el triángulo de proa. De esta nueva versión se construyeron no menos de 35 unidades, hasta el cierre definitivo de Industrial North Wind en 1984.
Años después, un grupo de empresarios barceloneses recuperaron el nombre de North Wind para crear un nuevo astillero y una gama de veleros con este nombre de merecido prestigio entre los aficionados. El astillero cerró sus puertas hacia 2010.

Un éxito merecido
El éxito del North Wind 40 parte de sus buenas prestaciones y una calidad de construcción que revierte en una robustez a toda prueba. Su aspecto externo, con un bajo francobordo, una notable manga y una fina y afilada popa, es la seña de identidad de los años en que fue diseñado. Entrados en el siglo XXI, esta esbelta y clásica silueta aun despierta la admiración espontánea de los amantes de los veleros con carácter.
La quilla del North Wind 40, con dos metros de calado y una forma a medio camino entre la quilla corrida y la trapezoidal, tiene una ligera forma de bulbo en su parte inferior. Entre la quilla y lo profundo de la obra viva, más del 50 por ciento del peso del barco queda por debajo de la línea de flotación, combinación responsable de la legendaria dureza a la escora de este casco, de su buen paso por la ola y de su tenaz capacidad para remontar el viento en cualquier circunstancia.
El mástil original, aparejado a tope de palo con un piso de crucetas, tiene una generosa sección, habiendo mantenido el tipo en la mayoría de unidades fabricadas en los años setenta y ochenta que aun rondan en el mercado de ocasión. Lo mismo puede decirse de los laminados del casco y de los mamparos de refuerzo, que rara vez ofrecen muestras de flaqueza. La botavara de las primeras unidades, con un anticuado sistema de rizos, es una de las habituales actualizaciones en la maniobra del North Wind.
Dejando aparte cuestiones de equipamiento o mantenimiento, que varían diametralmente de una a otra unidad, donde el North Wind 40 acusa más el paso del tiempo es en la concepción de la maniobra, en la amplitud de la bañera y en la distribución interior. La maniobra, a pesar de ser muy completa, quedó obsoleta hace décadas. Los winches en el mástil y su base y los anticuados reenvíos son poco efectivos para las posibilidades que ofrece el moderno acastillaje.
En cuanto a la distribución interior, el North Wind 40 denota la falta de volumen en popa y de altura de techo de los diseños de las pasadas décadas, con sólo dos camarotes para un barco de casi 12 metros. Por contra, la capacidad de estiba que ofrecen las distintas estancias es equiparable, cuando no superior, a lo habitual en nuestros días.
Es un poco banal hablar de la distribución interior del North Wind 40, pues cada unidad que he tenido la ocasión de ver es distinta. Los hay con doble camarote en popa, con camarote y pañol, con cabina de baño ocupando toda la manga a proa del salón, con cabina de baño lateral y cabina con doble litera a estribor, con cocina en “L” o cocina en “U”, . . .. Cada unidad es un mundo y, además, el paso de los años habrá dado pie a añadir todavía más modificaciones a las propuestas originalmente por el astillero

Una larga amistad
Pocas veces puedo hablar en primera persona en los artículos de las Perlas del Pantalán. En la mayoría de casos he de recurrir a comentarios de armadores, de eventuales truipulantes, artículos de prensa o a la hemeroteca.
Con el North Wind 40 ha sido distinto. Yo tuve uno de ellos durante diez años, tres de los cuales en dique seco haciéndole un refit integral. Una vez arreglado, el ‘Samba’ nos llevó varios veranos de crucero familiar por las Baleares, el sur de Francia, Córcega, Cerdeña y las islas Toscanas con comodidad y seguridad en todo tipo de condiciones de viento y mar.
Este diseño de Angus Primrose tiene altura de techo (1,80 m. en el salón) que ya permite una cómoda vida a bordo. Su habitabilidad es menor que la de un 40 pies moderno hablando en número de literas, si bien las estancias comunes tienen un tamaño que invita a cómodas y largas estancias a bordo.
La bañera es pequeña, un inconveniente en fondeo, pero una enorme cualidad en navegación, pues la sensación de seguridad y de abrigo ante los elementos es mucho mayor. Los winches, sobre todo en las primeras unidades, quedan a la altura de la cintura y permiten trabajar de pie con la máxima efectividad. Con las oportunas modificaciones en la maniobra, mayormente reenviar drizas y cabos del palo y la botavara a la bañera, es un barco que se adapta perfectamente a las tripulaciones reducidas.
Navegando tiene cualidades y los defectos habituales en los diseños de su época. Has de hacerte con sus reacciones. En ceñida no es un prodigio de estabilidad de rumbo, pero su ángulo de remontada es excelente y el mínimo abatimiento que le procura su larga quilla lo convierte -todavía- en una máquina de navegar contra el viento por poco que el anemómetro supere los 10/12 nudos en real. Una superficie vélica con prácticamente el doble de vela en el génova que en la mayor tiene bastante que ver con esta delicada estabilidad. Al revés que en los modernos veleros, la vela principal del NW40 es el génova y la mayor ha de complementar la vela de proa sin coger demasiado protagonismo, pues entonces el North Wind 40 se vuelve muy ardiente.
En popa la estabilidad sigue siendo delicada y el barco nunca entra en planeo, si bien su desplazamiento le permite mantener medias cercanas a los dos dígitos en total seguridad si el viento se anima.
Es un barco que inspira mucha confianza al navegar, nunca da pantocazos y el timón responde suave y sin titubeos incluso con fuerte escora. Esta finura de rumbo con la escora es una cualidad que atesoran las popas estrechas y que los modernos veleros de gran manga han tenido que solucionar –nunca igualar- con dobles timones.
La construcción es de lo más sólido que nunca he conocido en veleros de fibra de vidrio. Los grosores del laminado, los refuerzos en los bajos, las varengas por todo el casco y los anclajes de la quilla son de una solidez a toda prueba. Pero a la hora de comprar, estas garantías de fabricación no eximen de una revisión a fondo de cualquier daño accidental, electrolisis en las piezas metálicas o problemas de ósmosis mal reparados.
El timón con alerón y la larga quilla hacen que el radio de giro del North Wind sea amplio. Maniobrando a motor, otra característica de este diseño es que la hélice queda muy cerca de la pala del timón y el barco tiende a la anarquía de rumbo en su arrancada, especialmente marcha atrás. Hacen falta unas maniobras de práctica para acostumbrarse a sus reacciones.
En lo que respecta a posibles reparaciones que necesite un North Wind 40 de ocasión, como todo barco botado a primeros de los años 70, cualquier unidad habrá renovado una y seguramente más veces todos y cada uno de sus equipos e instalaciones. Y, aparte de estas actualizaciones, cada unidad todavía tendrá su lista de ‘temas pendientes’.
No hay dos unidades iguales. En su día, el North Wind 40 se construía en modo semi-custom, integrando detalles de acabado e incluso de distribución interior solicitados por cada uno de sus propietarios. Y con los años, cada sucesivo armador habrá añadido nuevos detalles y/o modificaciones.
Resumiendo, un North Wind 40 –si está correctamente mantenido y puesto al día- es un barco que se hace querer. No defraudará a ningún aficionado que lo adquiera con conocimiento de causa y con cariño verdadero por los veleros de otros tiempos. Comprar un North Wind 40, o cualquier otro barco de su generación, por meras cuestiones de una favorable relación precio/eslora es un error que siempre se paga caro y a corto plazo. (por: Enric Roselló)

Ficha técnica
Modelo: North Wind 40
Astillero: Manufacturas Mistral y Industrial North Wind
Diseñador: Angus Primrose
Año de lanzamiento: 1973
Material de construcción: fibra de vidrio
Eslora total: 12,79 m.
Eslora de casco: 12,00 m.
Eslora de flotación: 9,16 m.
Manga: 3,72 m.
Calado: 1,98 m.
Desplazamiento: 8.450 kg.
Peso del lastre: 4.070 kg.
Motorización: 25/50 CV.
Agua dulce: 300 l.
Gasoil: 150 l.
Mayor: 24,6 m2
Génova: 60,4 m2
Espinaquer: 140 m2
Documentación técnica: BRICOMAR