Océanis 473

Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto
Mar Abierto

La elegancia de lo eficaz

Muy versátil en su planteamiento de cubierta y de distribución interior, el Océanis 473 fue una de las estrellas de Beneteau entre 2001 y 2008. Este diseño Finot-Conq combina el nivel de confort y buenas prestaciones que buscan los armadores particulares, con las duras exigencias del negocio del charter.

El Océanis 473, diseño de Finot-Conq, fue presentado al público en 2001 en sustitución del Océanis 461, un diseño del gabinete Farr a su vez presentado en 1996. El OC-473 estuvo en catálogo de Béneteau hasta 2008, cuando fue sustituido por el Océanis 46 diseño de Berret/Racoupeau. Tres arquitectos de la máxima reputación para tres generaciones de Océanis en esta importante franja de los 13-14 metros de eslora, donde los modelos compiten de forma simultánea en el exigente segmento del barco de armador y también en el duro mercado del charter.
El tándem Finot-Conq, aval indiscutible en diseños Open de regata oceánica a primeros del siglo XXI, fue el responsable del proyecto del Océanis 473. El nuevo modelo sorprendía con el gran volumen de su carena, con una proa de alto y potente lanzamiento, la moderna quilla con bulbo en “L” y una imponente manga hasta prácticamente el mismo espejo de popa.
Desde el primer vistazo, este velero entra fácilmente por los ojos. Su estética es intemporal, adoptando una atractiva cubierta en doble flush-deck desde más atrás del palo, remontando ligeramente sobre el salón. El importante francobordo del OC-473 disimulaba de esta manera su masiva silueta proporcionando al tiempo una buena altura de techo interior.
El aparejo del OC473 es a tope de palo con crucetas anguladas y baby-stay, con un reparto de velas bastante equilibrado entre el génova y la mayor. La importante superficie del génova al 150% nunca fue del gusto de las empresas de chárter, que veían como sus clientes poco cuidadosos deformaban la vela con facilidad. No es un aparejo muy sutil con los reglajes, pero es sólido y sencillo de manejar gracias al completo y bien dispuesto acastillaje suministrado de serie.
La maniobra del palo del 473 queda toda ella reenviada a la bañera, donde la atienden una batería de mordazas Spinlock XT y un par de winches Lewmar 40ST sobre la cabina. La barra de escota de mayor, honesta en su longitud, también está sobre la cabina y los winches del génova (dos Lewmar 56 ó 54ST) quedan sobre las brazolas, pudiendo ser manejados por el caña o por los tripulantes desde los bancos.
El timonel gobierna con doble rueda y su asiento en las bandas siempre tiene el back-stay en pata de gallo molestando el reposo de la espalda en el balcón de popa. La visibilidad hacia proa y los puntos de apoyo con la escora son correctos. Una banqueta central escamoteable abre el paso a una plataforma de popa que, en sus tiempos, parecía inmejorable. Hoy en día, acostumbrados a los inmensos faldones abatibles que llevan todos los veleros, el buen tamaño de la plataforma del OC-473 queda en entredicho.

Prestaciones a la altura
El Océanis 473 puede presumir de buenas prestaciones en toda la franja de vientos a partir de ventolinas sobre los 5 ó 6 nudos. También es notable su dureza de escora, sobre todo en la versión de 2,10 m. de calado. Ciñendo con unos 25 nudos de viento con un rizo en la mayor y 2/3 de génova desplegado, el barco mantiene el rumbo sin esfuerzo a 7,2/7,6 nudos, con la bañera seca de rociones y la tripulación disfrutando del paisaje sentada en los cómodos bancos de la bañera (bravo por la barra de apoyo a los pes). La proa profunda y con buen lanzamiento, así como cierta forma en “U” en la parte de proa del casco, garantizan un suave paso por la ola.
En los rumbos cerrados, el equilibrio de la rueda se mantiene bastante neutro, como suele ser habitual en los diseños Finot—Conq, pero es mejor no puntear demasiado para no perder la arrancada de este casco de importante desplazamiento. Abriendo escotas con estos 20/25 nudos, la velocidad del OC-473 sube a unos buenos 8,5 nudos al través, llegando a 9,5/10 nudos al largo. Desplegando todo el génova con este viento por la aleta, la velocidad se mantiene constante con dos dígitos y, aunque el timonel haya de estar más atento, la sensación de velocidad fácil se impone en el programa.
La bañera del Océanis es confortable tanto en fondeo como navegando. La corculación de proa a popa es cómoda, el asiento del caña es agradable y los seis (o incluso ocho) tripulantes que admite el barco se encontrarán a sus anchas maniobrando o sentados en los bancos.
El Oceanis 473 pertenece a una generación de veleros que aun no consideraban las grandes mesas exteriores –con nevera y cofre para la vajilla- obligatorias. En el OC-473, la mesa exterior está hecha con lujosa madera tono caoba barnizada y es desplegable y también fácilmente desmontable (bolsa de transporte incluida), dejando sólo a la vista una estructura tubular inoxidable que sirve tanto de pasamano como de apoyapiés con la escora. Una solución muy práctica.

Interiores de gran volumen
En el interior, el 473 propone versiones para todos los programas de navegación, con dos, tres (unidad fotografiada) o cuatro enormes camarotes dobles y dos baños. Sea cual sea la versión, el salón central es muy amplio (3,55 x 3,92 m.), diferenciándose –según la versión- por la cocina en “L” junto a la entrada o a lo largo del lateral del salón.
La zona del navegante (que cambia de banda según la versión de cocina) es de las de antes, con asiento mirando a proa, cajones, estantes y taquillas para pequeños objetos, buen espacio para desplegar las cartas, panel biselado para empotrar la electrónica y un práctico panel frontal que tanto permite empotrar pequeños instrumentos como ser utilizado como guantera. Asumiendo que las mesas de cartas van perdiendo paulatinamente su razón de ser en el interior de los modernos veleros, esta zona del navegante siempre se puede reciclar como ‘despacho’ del armador, un equipamiento cada día más solicitado en veleros de esta eslora.
A nivel de construcción, el OC-473 dio otro paso adelante en el permanente proceso de Beneteau para convertir sus contramoldes en piezas prácticamente integrales desde el suelo al techo. En el OC-473, el contramolde no solo conforma los refuerzos del casco, sino que también se ocupa discretamente de hacer de soporte a los mamparos y buena parte del mobiliario, conjuntándolo todo entre sí mediante distintos tipos de adhesivos.
Es un sistema de construcción muy adaptado a las grandes series, solido y duradero que Beneteau domina a la perfección. Sus mayores inconvenientes son el peso que este gran contramolde siempre añade a la báscula y, sobre todo, el peligro de que un fuerte golpe en la quilla ‘desmiembre’ el conjunto. Cuando esto ocurre, el suelo se vuelve esponjoso, las puertas y taquillas tienden a descuadrarse con el barco navegando y el mobiliario ‘gime’ en el paso por la ola. Es un problema de compleja solución.
La carpintería, toda ella en madera de un elegante tono caoba oscuro, es elegante y agradable a la vista. En Bénéteau son maestros a la hora de salpicar una carpintería eminentemente industrial con detalles decorativos y accesorios de buen gusto. Esta habilidad del astillero hace olvidar que la base del mobiliario es una ebanistería sencilla y de acabados básicos.
Premio también a la profusión de portillos y tambuchos practicables (19 en total), además de los metacrilatos fijos a proa de la cabina. Entre ambos garantizan una buena ventilación y evitan que los tonos oscuros de la madera resten alegría a las estancias.
Mala nota en general, por el contrario, a la iluminación eléctrica. Los focos del techo consumen mucho (si no se han cambiado a LED), dan calor y una luz demasiado directa. Las precarias luces de lectura en las literas y en la mesa de cartas, la ausencia de luces difuminadas en el salón o el feo fluorescente de la cocina que se suministraban de serie tampoco elevan la nota en este aspecto.

Precios y oportunidades
El cóctel de confort, habitabilidad, prestaciones y precio del 473 es muy interesante y no es de extrañar el éxito de ventas de este modelo fuera inmediato y le acompañara en los ocho años que estuvo en producción. Es un barco noble en sus prestaciones, rápido y duro de escora en ceñida y un verdadero ‘tragamillas’ por poco que se abran escotas y el viento se apunte a la fiesta. Tan sólo las más tenues brisas le pasan factura en la corredera, por cuanto quienes disfrutan navegando con ventolinas evitarán las mayores enrollables y las hélices fijas de tres palas. En todo caso, siempre queda el recurso del Volvo de 59 CV, que propulsa el barco a una velocidad de crucero sobre los 8,5 nudos.
Es fácil encontrar simultáneamente varios Océanis 473 en el mercado de ocasión y pocas veces en el apartado de ‘saldos’. En principio y salvo causas accidentales, su edad no ha de comprometer su fiabilidad y su precio de ocasión también juega a favor del comprador.
El Océanis 473 es un barco sólido, bien construido y actual en todos sus parámetros. Incluso si ha estado dedicado al charter en sus primeros años de vida útil sigue siendo un barco apetecible. Los años de charter solo condicionarán la distribución de 4 camarotes (¡adiós a la gran cabina de armador en proa!) y a las horas de tacómetro del motor, posiblemente entrando en sus últimos estadios de funcionalidad.
El Océanis 473 está considerado por muchos aficionados y también por numerosos distribuidores de este astillero como uno de los modelos fetiche de esta gama de crucero de Beneteau. Es uno de los compromisos más acertados entre prestaciones, habitabilidad y comodidad de navegación nunca logrados con un Oceanis. por: Enric Roselló, actualizado JUL-14

Principales características
Modelo: Océanis 473
Constructor: Bénéteau
Diseñador: Finot – Conq
Años de fabricación: 2001 – 2007
Precio base en 2001: 177.000,- €
Eslora de casco: 14,30 m.
Eslora de flotación: 13,35 m.
Manga: 4,31 m.
Calado: 2,10 ó 1,70 m.
Desplazamiento: 11.500 kg.
Quilla: 3.700. kg.
Sup. Vél.: 105 m2
Motor estándar: Volvo 59 CV (transmisión por eje con arbotante laminado al casco)
Agua dulce: 600 l.
Gasoil: 240 l.
Documentación Técnica: BRICOMAR