Sun Rise

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Para el crucero y la regata

El Sun Rise es uno de esos raros barcos que mantienen el tipo a lo largo de los años sin apenas inmutarse. Discreto y elegante en sus líneas, con una acomodación y maniobra bien estudiadas y una superficie vélica generosa, este crucero tiene poco que envidiar a muchos diseños actuales.
Presentado al público en 1983 y fabricado hasta 1989, el Sun Rise contribuyó en gran manera a forjar la reputación de Jeanneau como constructor de veleros de gran serie.

por: Enric Roselló

Presentado inicialmente como Sun Rise -a secas-, el modelo se convirtió hacia 1986 en Sun Rise 34, al tiempo que mejoraba algunos detalles de equipamiento y acabado interior. Hacia 1987, el barco se convirtió en Sun Rise 35, integrando un faldón de baño en el espejo de popa que no modificaba su eslora ni desplazamiento.
Este faldón integrado no ha de confundirse con la “joupette” añadida que instalaron con el tiempo bastantes unidades. Estos faldones añadidos los suministraba el astillero en forma de kit y también los hay hechos a medida.
El Sun Rise se mantuvo pues en el catálogo del astillero francés durante casi cinco años, con la fortuna de coincidir con una coyuntura económica mundial bastante favorable.
Entre esta circunstancia y las propias cualidades del modelo, Jeanneau puso en el agua nada menos que 629 unidades del Sun Rise entre todas sus versiones, una cifra muy respetable para un barco de más de 10 metros de eslora.
Con su silueta clásica y todavía agradable a la vista, el Sun Rise ha surcado décadas de modas en el diseño sin mostrar demasiadas arrugas en su aspecto. Su cabina en suave pendiente y su amplia y redondeada bañera siguen siendo atractivas. Lo mismo puede decirse de los interiores, que ofrecen un buen sentido marinero y unos acabados posiblemente más cuidados que cualquier producción actual.

Diversión asegurada navegando
El éxito comercial del Sun Rise también está basado en las innegables cualidades de navegación de este diseño de Jaques Fauroux. Con una superficie vélica generosa (64.9 m2) para un desplazamiento de 4.700 kilos, el Sun Rise es un barco bastante vivo con ventolinas, marcando sobre 4,5 nudos al largo con apenas 5 nudos de viento, cifra que llega a casi 7 nudos con 10 nudos al través abierto.
Su quilla trapezoidal denota la edad del diseño, lo mismo que el sólido timón semi-suspendido. El Sun Rise no es especialmente duro de escora y se ha de empezar a reducir trapo sobre los 15 nudos de aparente en ceñida. El diseño del casco, con una manga considerable y unos fondos bastante planos a partir de la segunda mitad, no es amante de grandes escoras, por cuanto es mejor reducir al primer indicio de sobrecarga.
Aparejado a tope de palo con doble piso de crucetas transversales y doble par de obenquillos a proa y popa, el Sun Rise no presenta problemas mayores de maniobra, incluso con tripulación reducida.
Este aparejo fue muy habitual en su época y aun sigue teniendo muchos adeptos. Es una arboladura sólida y versátil de reglajes, que se adapta sin remilgos tanto al crucero puro como al crucero/regata, donde muchos sustituyen los obenquillos de popa por unas burdas altas textiles para limitar la inercia proa/popa del palo.
El Sun Rise se proponía de serie con gobierno con caña (rueda opcional). ¿Quién hubiera imaginado hace 25 años que un 35 pies del siglo XXI sería impresentable en un salón náutico sin ¡¡doble rueda!! en su bañera? Con lo agradable, cómodo y preciso que es controlar con la caña un casco tan sensible como el del Sun Rise. Y lo grande que se hace la bañera cuando se levanta la caña al terminar la navegación. A veces, uno se pregunta si las nuevas tendencias son una mejora o simplemente eso: una tendencia.
El acastillaje de origen era bastante completo, reenviando todas las drizas a la bañera, donde las escotas de génova disponían de sendos winches Barbarossa 44 de doble velocidad y las drizas (y maniobra de espi) otro par de talla 30.
Pero el tiempo no pasa en balde y, con los años, prácticamente todo el acastillaje debe haber sido actualizado en las uniddes a la venta. Los agresivos mordedores Francespar instalados en origen, por ejemplo, habrán desaparecido de la mayoría de unidades y también será normal ver unos flamantes winches self-tailing en las brazolas. En todo caso, ni la disposición de la maniobra ni su ergonomía de uso admiten críticas mayores.
La ergonomía es, precisamente, es uno de los puntos fuertes de este modelo. La bañera es grande y cómoda, tanto con el barco parado como escorado. El alistonado de teca en los bancos, tan de moda en los años 80, ha desaparecido hoy completamente de los catálogos. Es una pena, pues es un sistema cálido y seco en invierno y fresco en verano. Su gran inconveniente es que es laborioso de instalar, pecado imperdonable en las modernas fabricaciones en serie.
El Sun Rise tiene unos pasillos laterales bastante anchos y la cubierta de proa permite alternar sin mayor problema las maniobras y el farniente. El cofre de anclas, con sólidas roldanas para la cadena y bancada prevista para el molitete, es amplio y está bien organizado.

Interiores de lujo
El Sun Rise se proponía en dos versiones de acomodación, una llamada Team, con dos cabinas en popa (versión que vemos en las fotos) y otra llamada Propietario, con un solo camarote en popa. La versión Team estaba pensada para las compañías de charter, pero también fueron muchos los armadores particulares que quisieron aprovechar la enorme capacidad de acomodación nocturna de esta versión.
Una singularidad de las dos cabinas de popa es que son asimétricas. Una de ellas es mayor que la otra (literas respectivamente de 1,70 o 1,27 m. de ancho).
El peaje de aprovechar tanto el espacio en la versión Team lo pagan la cabina de baño -estrecha y muy justa de ventilación-, la desaparición de los armarios y el espacio de vestidor en el camarote de proa y la profundidad y tamaño del cofre de la bañera.
En contrapartida, en el Sun Rise Team pueden dormir hasta 8 personas en cuatro estancias independientes (incluyendo el salón), un verdadero récord para un barco de esta eslora, aunque en plena ocupación no faltarán problemas de intendencia e intimidad.
La cocina en "L" y la mesa de cartas (89 x 60 cm.) se sitúan a ambos lados de la -empinada- escala de entrada, aunque invirtiendo su banda y variando ligeramente su tamaño según la versión de distribución. La cocina es correcta en dimensiones y equipamientos. Lleva cocina con horno, doble fregadero y varias taquillas, pero la ausencia de superficie de trabajo le baja la nota final.
La mesa de cartas es -sencillamente- enorme para un 10 metros, aunque no va sobrada de espacio para empotrar instrumentos. La instalación eléctrica es un punto a revisar.
El salón, más desplazado hacia proa en la versión Team que en la Propietario, ocupa toda la manga del barco con una mesa que, totalmente desplegada, admite hasta 12 comensales a su alrededor.
El chapado alistonado forrando el interior del casco es un lujo de acabado, pero se echan en falta más estantes o taquillas laterales. La altura interior es de 1,80 metros al pie de la escalera, disminuyendo suavemente hasta los 1,70 metros en la entrada de la cabina de proa.
La calidad de los materiales y la ebanistería del Sun Rise son muy correctos para un barco de gran serie y podrían sacar los colores a cualquiera de los actuales modelos de Jeanneau. Los laminados, chapados y molduras de teca, omnipresentes en todo el interior, resultan muy acogedores, aunque el número de armarios para la estiba de efectos personales sea limitado, sobre todo en la versión Team.
Dicho lo bueno, esta profusión de maderas barnizadas tiene, con los años, dos problemas. El primero es que entradas repetidas y no resueltas de agua hayan ennegrecido irremisiblemente las maderas, sobre todo junto a los metacrilatos laterales o en los alrededores de la sentina. Es un problema básicamente estético, pero un eventual rechapado suele requerir la intervención de un carpintero profesional.
El segundo problema -que puede sumarse al primero- es que la carpintería interior necesite un repaso de barnices, un realmente pesado en un barco con tantos metros cuadrados de madera.
Por lo demás, el resto de críticas que se pueden hacer al Sun Rise son consecuencia de su edad y a menudo están escondidas de la vista. La instalación eléctrica, por ejemplo, resulta manifiestamente justa para los modernos requerimientos de la navegación de recreo. El cuadro principal no admite apenas ampliaciones y las baterías de origen (2 x 70 Ah.) son a todas luces insuficientes para la vida a bordo en fondeo e incluso resultan justitas para alimentar la electrónica (en los años 80 apenas existía ni el GPS) y las luces en navegación. Sólo la nevera ya consume a diario estos 70 amperios, antes de encender la primera bombilla o poner en marcha una bomba de agua.
Otro aspecto donde el Sun Rise queda corto es en la capacidad de agua dulce. Dos depósitos flexibles de 90 litros (imprescindible su actualización en unidades de ocasión) son poca agua para los hasta 6/8 tripuylantes que puede acoger el barco en crucero. Y los 45 litros del depósito de gasoil tampoco dan para mucho.
En lo referente a la motorización, el Sun Rise instalaba mayoritariamente el Yanmar 3GM de 27 CV. Con esta potencia, el barco puede llegar a unos 6,5 nudos en velocidad de crucero. El astillero también proponía los Yanmar 2GM (18 CV) y Volvo 2002 (18 CV) como opciones más económicas de motorización. En toda lógica, buena parte de estas mecánicas ya se habrán jubilado.

Precios y oportunidades
Más de 600 unidades de Sun Rise en el agua, entre sus deferentes versiones, son una inagotable fuente de oportunidades en el mercado de ocasión. Varios de estos barcos llegaron a nuestro país de primera mano gracias a la -entonces reciente- entrada de España en la UE. No es raro que cualquiera de esos Sun Rise esté hoy a la venta por primera, segunda o tercera vez.
La ley de la oferta y la demanda tiene sus rarezas y aunque se aparente contradictorio, los barcos de mayor difusión (mayor oferta) son los que suelen tener mayor demanda en el mercado de ocasión. Éste es el caso del Sun Rise, un barco siempre bien valorado entre los aficionados.
La valoración de cada unidad, como sucede en barcos de estas edades, depende más del estado general que de su año de fabricación. El correcto mantenimiento y puestas al día de los equipos e instalaciones justifica mejor un precio al alza que 3 ó 4 años de diferencial de edad.
Un Sun Rise con el motor nuevo, el tratamiento de osmosis al día, la obra muerta repintada, jarcia y maniobra actualizadas, nuevo cableado eléctrico, agua caliente, electrónica del siglo XXI y los interiores “a son de mar”, tiene un valor objetivo superior.
La principal mejora que adoptaron los Sun Rise a lo largo de los años es el faldón de baño, ya fuera integrado en fábrica o en kit añadido. Por lo demás, tanto los acabados interiores como la disposición de la maniobra se mantuvieron bastante constantes a lo largo de toda la producción.
(publicado Nov-2009, actualizado Dic-2011)

Principales características
Modelo: Sun Rise (posteriormente Sun Rise 34 y 35)
Constructor: Jeanneau
Diseñador: Jaques Fauroux
Años de producción: 1984 - 1989 (629 unidades)
Precio en 1988: 447.000,- FF, IVA incluido (65.000 € aprox.)
Eslora total: 10,55 m.
Eslora del casco: 10,05 m.
Eslora de flotación: 8,55 m.
Manga: 3,49 m.
Calado: 1,80 m.
Calado orza abatible: 1,12 / 2,15 m.
Desplazamiento: 4.700 kg.
Peso de la quilla: 1.540 kg.
Literas: 6 / 8 según versión
Superficie mayor: 22,7 m2
Superficie génova 150%: 42,2 m2
Superficie espinaquer: 89,1 m2
Altura interior salón: 1,80 m.
Capacidad agua dulce: 2 x 90 l. (depósitos flexible)
Capacidad gasoil: 45 l. (depósito inox)
Baterías: 2 x 70 Ah.
Nevera: 100 l.
Alternador: 55 Ah.
Motorización estándar: Yanmar 3GM (27 CV)
Otras opciones de motorización: Yanmar 2GM (18 CV), Volvo 2002 (18 CV)
Documentación técnica. Bricomar