Asinara Marina actualiza los servicios 2014 de boyas y del pantalán en Cala Reale

Mar Abierto - Asinara: Campo de boyas de Cala Reale
Mar Abierto - Asinara: En Cala d'Oliva desembarcaban los presos más peligrosos.

(21/5/14) Completamente ajeno al bullicio veraniego de las cercanas playas de Stintino o de las Bocas de Bonifacio, el Parque Nacional de la isla de Asinara es un remanso de paz que gana adeptos día a día. El tamaño de esta isla es algo menor que Formentera y en plena ocupación, en este paraíso natural solo pernoctan un máximo de 64 embarcaciones.

Asinara Marina, empresa concesionaria de las boyas y de los amarres en el muelle de Cala Reale, inaugura la temporada 2014 y invita a los navegantes españoles a visitar y conocer esta pequeña isla, casi pegada a Cerdeña en la ribera norte del paso ‘dei Fornelli’.
Asinara fue un penal de alta seguridad durante los siglos XIX y XX. Liberada de esta condición, la isla fue declarada Parque Nacional Marítimo en 1996 y su hábitat natural permanece inalterado y carece de cualquier infraestructura urbana o turística.
Los únicos edificios de la isla son los del viejo penal, rehabilitados en algunos casos para albergar las oficinas y el personal del Parque. En toda la isla apenas hay un pequeño bar y dos restaurantes. El primero de ellos está en cala Reale, en la explanada del antiguo cuartel central de la penitenciaría. Las vistas que ofrece sobre todo el golfo de Asinara son espectaculares. El segundo de los restaurantes está en Cala d’Oliva, también con vistas al mar, y es novedad (antes era un bar) para esta temporada 2014.
Muchos navegantes en ruta entre las costas del Mediterráneo español y las Bocas de Bonifacio pasan a escasos metros de este Parque Natural, pero son pocos los que aprovechan la ocasión para disfrutar de la virginal tranquilidad de esta bonita isla.
Asinara Marina (filial de Cormorano Marina en Porto Torres) gestiona cinco campos de boyas en Asinara con 64 plazas entre todos ellos para barcos de hasta 25 metros. Estos campos están en el paso ‘dei Fornelli’, en Cala Reale, en la Punta Trabucato, en la Cala di Bianco y en Cala d’Oliva.
Para reservar una boya se ha de contactar con Asinara Marina o su casa madre Cormorano Marina (Porto Torres). Es importante la reserva previa, pues sin ella los Carabinieri pueden multar a los barcos de recreo que naveguen cerca de la isla, en la que está prohibido por completo el fondeo.
Una vez en Asinara es posible visitarla alquilando un cochecito eléctrico, una bicicleta, un jeep o incluso utilizar el pequeño bus que la recorre regularmente de punta a punta. Por el camino apenas aparecen otros turistas. Los encuentros más habituales son los asnos albinos endémicos de Asinara, los jabalís que pastan libremente junto a la carretera u otros animales salvajes que viven en la isla en plena libertad.
El agua del mar en Asinara tiene una increíble transparencia en cualquiera de los campos de boyas y quienes quieran darse un baño en la playa (hay varias autorizadas para ello) podrán hacerlo disfrutando de una tranquilidad que hoy en día es una rareza en pleno verano en el Mediterráneo.
Los precios por noche en verano 2014 de las boyas son de 3,- € metro lineal para los veleros y 4 € metro lineal para las motoras. El amarre en el pantalán de Cala Reale (máx. 50 pies, con agua y 220 v.) tiene un suplemento de 10 euros. (Más información en: info@cormorano.com – T. +39 79/512290 ó +39 348/6913528)