Primera prueba: Oceanis 47
Con el difícil reto de superar el éxito de ventas de su predecesor
El Oceanis 47 tiene la complicada misión de sustituir un modelo tan best seller como el Oceanis 46.1, del que se han construido más de 500 unidades desde 2018 hasta 2025. El primer paso de Beneteau para afrontar este reto ha sido conservar el equipo de diseño en el nuevo modelo, con Pascal Conq en las líneas de agua y Nauta Design en cubierta e interiorismo.
En 2018, el Oceanis 46.1 nació de la colaboración entre Beneteau, Finot-Conq y Nauta Design. Pascal Conq diseñó una carena que destacaba por su marcado pantoque a ras del agua para optimizar el volumen interior sin aumentar el volumen de agua desplazada, lo que redundaba en unas excelentes prestaciones.
La estética y la configuración de espacios tanto en cubierta como en los interiores corrieron a cargo de Massimo Gino, de Nauta Design, quien solucionó con elegancia la distribución de la bañera y la de las hasta cinco cabinas dobles interiores.
El resultado final, aunando calidad de navegación, elegancia, confort interior y un precio ajustado para su eslora, lo refrendaron los aficionados con más de 500 unidades del OC 46.1 salidas del astillero, convertido en uno de los modelos históricos más exitosos de Beneteau en esta eslora.
El Oceanis 47, presentado a finales de 2025, no lo tiene fácil para mejorar a su predecesor y en Beneteau optaron en buena lógica por la continuidad. El nuevo OC 47 tiene el mismo casco, apéndices, arboladura y distribución interior que el OC 46.1 que sustituye. Las diferencias entre uno y otro modelo están pues en pequeños detalles.
Un velero muy polivalente
Buscando la máxima polivalencia, el nuevo modelo ofrece distintos calados y aparejos que van del ‘todo enrollado’ a la versión First Line con 1 m. más de palo y acastillaje algo más completo. Las distintas distribuciones interiores del nuevo Bénéteau también transfiguran su personalidad. El armador puede escoger entre 3, 4 y hasta 5 cabinas dobles, con 2, 3 o incluso 4 baños.
Entre los extremos de este buen aprovechamiento interior hay evidentemente diferencias en el tamaño y capacidad de estiba de las cabinas, pero en todas las distribuciones, las zonas comunes destacan por su amplitud y funcionalidad.
Interiores a la carta
La cocina del OC 47 se ubica, según la distribución escogida de camarotes, a lo largo del salón o en “G” junto a la entrada. En ambos casos el tamaño y capacidad de estiba de la cocina son considerables, aunque la variante en “G” gana nuestro voto por su cómodo apoyo del chef trabajando en puerto o con el barco escorado.
La mesa del comedor en “C” queda a estribor del salón, con capacidad para alojar hasta 10 comensales entre sus bancos y la banqueta en el pasillo. En la banda de babor, según la distribución escogida, se ubica la cocina o la zona de navegación, ésta última con una simpática banqueta para siestas (o guardias) con ajuste de la elevación de las rodillas para una perfecta ergonomía.
La mesa de cartas es correcta en tamaño, pero la profundidad de su cajón es ridícula y la mesa queda enfrentada a un enorme cristal, cuando lo necesario junto a una mesa de trabajo son estantes, paneles para electrónica o taquillas para objetos de escritorio.
Las mesas de cartas son un moderno dolor de cabeza para los decoradores. La progresiva migración de la electrónica a la bañera y la ausencia literal de cartas de navegación han robado la razón de ser a estas mesas Nadie parece saber qué hacer con ellas. Hay astilleros que la proponen escamoteable, otros como zona de juegos o lectura, otros como despacho. Mi voto, en un mundo que ha normalizado un teletrabajo que muchos aprovechamos para alargar estancias a bordo, es reconvertirla en Home Office, pero aplaudo la posibilidad que ofrece el OC 47 de eliminarla en la distribución con la cocina a lo largo del salón.
El Oceanis 47 de pruebas llevaba tonalidades roble claro en el suelo en contraste con un chapado de tono roble más oscuro en el mobiliario. Estas tonalidades son las habituales en cualquier gran superficie de muebles domésticos. No son unos interiores que marquen tendencia ni que destaquen por su estilismo.
Mala nota también al puzzle de infinitas piezas que componen el suelo interior. Con este planteamiento, Beneteau seguramente aprovecha al máximo los paneles de madera en el plotter de corte, pero el resultado es estéticamente simplón y el montaje de tantas piezas seguro que acaba a medio plazo en una fuente de ruidos y desajustes.
Cubierta y maniobra
La estética exterior del OC 47 es muy atractiva. El discutido arco sobre la bañera de anteriores Oceanis para arraigar la escota de mayor ha emigrado a la lista de opciones, donde también está el práctico botalón de proa con la roldana del ancla y el arraigo de velas portantes.
La bañera tiene unos asientos altos de respaldo para ganar protección y el espacio que se libera en los laterales sobre la cabina, queda ocupado (opción) por dos colchonetas. La gran mesa/nevera central del OC 46.1 ha sido sustituida en el OC 47 por dos mesas independientes, plegables y convertibles en solario a cada lado. Su versatilidad gana enteros.
La versión estándar equipa un mástil de aluminio con mayor enrollable y dos pisos de crucetas anguladas. El mástil clásico es opcional y también se propone la versión First Line, que añade 1 m. de palo, incrementando hasta un 25% la superficie de algunas velas. El calado oscila de la quilla estándar a 2,35 m. a la opción de 1,75 m., ambas de fundición con bulbo en “L”.
La lista de opciones del OC 47 permite individualizar cada unidad, pero las 5 páginas de packs y extras requieren una larga jornada de reflexión al comprador, al tiempo que muchas de estas opciones son equipos que considero habrían de venir de serie. El precio base del OC 47 ronda los 380.000€ y la unidad probada, versión First Line con velas laminadas y Yanmar de 80 CV entre otros extras, subía hasta los 625.000€ (sin IVA), y aún quedaba algún accesorio por añadir.
En el agua
En una primera jornada de pruebas con un TWS de apenas 2,5/3 nudos y el mar calmado empezamos a navegar con mayor y Código 0 y el OC 47 marcaba unos buenos 3,5 nudos con el viento real al largo, aunque el aparente fuera prácticamente de ceñida. Con el viento subiendo a los 5 nudos, el barco seguía igualando y sobrepasando el TWS navegando al través.
Con esta brisa probamos las prestaciones en ceñida con el génova 105%. Con 4,7/5 nudos de TWS la corredera marcaba unos honrosos 4,3/4,5 kn apurando hasta unos 30º de AWA. Ceñir con ventolinas suele ser un punto flaco en los veleros con foques de pequeña superficie y el OC 47 no era la excepción, pero la alegría navegando con el Code 0 con poco viento merece una excelente nota. Entrada la mañana y con el AWS sobre los 8/9 kn, y de nuevo con el Código 0, la corredera mantenía sin problemas unos interesantes 8/8,5 kn con el TWA por la aleta.
En una segunda salida con mayor y Code 0, navegando con 12/14 kn de TWS con un ángulo entre 40 y 50 grados del AWA, el SOG rondaba entre 7,5 y 6,5 nudos. Luego el viento subió a unos 18/20 nudos de TWS y abatiendo el rumbo, la corredera flirteaba con los 10 nudos navegando con un AWA sobre 110/120 grados.
En todos los rumbos el Oceanis 47 se mantiene rápido, neutro y estable en su rumbo. Casi demasiado ‘sobre raíles’ para los amantes de sentir los reglajes del barco en las ruedas. Las dos palas de timón y el marcado pantoque en toda la eslora cumplen sin reproches su trabajo de estabilizar la carena.
La posición y la visibilidad hacia proa del patrón es buena tanto de pie como sentado, pero la funcionalidad de la maniobra no es tan evidente. Los winches principales quedan demasiado cerca de las ruedas, incomodando trabajar con ellos desde el puesto del timonel. Y los winches secundarios y sus mordedores son aún más antipáticos en su ergonomía, quedando encajados en un estrecho hueco entre las brazolas, las ruedas y las bolsas de durmientes de cabos. Lo abigarrado de este rincón incomoda además la circulación hacia proa. Es un problema que ya tenía el OC 46.1 y solo la opción de winches eléctricos ahorra -al menos- el incómodo giro de las manivelas en un espacio tan reducido.
Con el Yanmar 80 CV, la franja de SOG ronda muy silenciosamente los 6,5/7 kn a 2.000 rpm, marcando unos 8/8,3 kn a 2.400 rpm. Esta franja de rpm, con un consumo entre 5 a 7 l/h podría considerarse el ritmo de crucero y los 200 l. de gasoil ofrecen una autonomía a motor sobre las 300 nm. Con el motor a tope (3.200 rpm) la velocidad llega a los 9 kn, pero el consumo también sube a 16 l/h.
LO MEJOR
- Prestaciones a vela de la versión First Line
- Volumen y alta modularidad interior
- Estética exterior moderna y deportiva
LO MEJORABLE
- Ergonomía de la maniobra en la bañera
- Equipamiento estándar limitado
- Demasiados paneles en el suelo
Características: LOA: 14,60 m., HL: 13,61 m., LWL: 13,24 m., BMAX: 4,50 m., Cal.std.: 2,35 m. (1,75 m. opc.), Desp.: 10.981 kg., Lastre: 2.699 kg (2,35 m.) o 3.027 (1,75 m.), Mayor: 53,75 m² (44,5 m² enrollable, 57,60 m² First Line), Foque autovir.: 40,42 m² , Génova 109%: 52,16 m² (57,80 m² First Line.), Código 0: 102 m², Asimétrico: 152 m², Agua: 370 l., Gasoil: 195 l., Motor: Yanmar 57 CV (80 CV opc.). Precio base: 380.368€, Diseño: Pascal Conq, Interiorismo: Nauta Design (www.beneteau.com)
Por: Enric Roselló
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