Primera Prueba: Swift Trawler 37

Una silueta moderna y elegante para el pequeño de la gama Trawler de Beneteau.
El aspecto del nuevo ST37 queda lejos de los trawler norteamericanos, lo que no
La consola frente a la timonería inferior no va sobrada de tamaño, pero hay espa
El puente de mandos superior dispone de un asieto individual y otros dos asiento
El flybridge puede equiparse con radar, paneles solares, focos y cámaras. Por el
Al contrario que los anteriores ST34 y ST 35, el Swift Trawler 37 dispone la coc
La mesa plegable y los estantes a babor de la timonería tienen una utilidad no c
Los bancos del comedor pueden convertirse en litera doble, incluyendo una cortin
El único baño del barco ofrece muy buen tamaño y tiene una entrada privativa des
El camarote principal tiene una excelente luminosidad natural y es más espacioso
Las literas individuales en el segundo camarote facilitan aprovechar la estancia
La sala de máquinas queda bajop el suelo del salón. Un amplio registro practicab
Dos camarotes dobles y una amplia cabina de baño en una motora pensada para larg

El pequeño de los Swift Trawler de Beneteau tiene más ventajas que limitaciones

El Swift Trawler 37 apenas aumenta la eslora respecto a sus predecesores ST34 y 35, pero su sobrecabina se ha modernizado con detalles como el parabrisas invertido y el alargamiento del flybridge. También se ha cuidado la autonomía (650 millas), la capacidad de estiba y el precio, temas siempre importantes en todo tipo de barcos y cruciales en los modelos base de cada gama.

La estética del Swift Trawler 37 es atractiva y también lo es su precio, que parte de unos interesantes 299.000€ base en la versión Sedán o 315.000€ en la versión Flybridge, cifras incluso por debajo del ST35 que sustituye.
Tengo un pequeño problema con la Swift Trawler 37 y es la desconexión con su linaje. En 2010, el primer Swift Trawler 34 rendía honor a su nombre y apellido; tenía el aspecto de un ‘trawler’, barco tradicional de pesca de arrastre en la costa este norteamericana y, al tiempo, era más ‘swift’ (rápido) de lo habitual entre los trawlers, que no suelen superar los 12/13 nudos. El ST35 ya tomó aires de yate y el ST37, con su -bonito- estilismo, ahonda en la estética de los modernos yates de media eslora. Mi problema es que esta silueta no me cuadra en una gama de trawlers. Viendo navegar el ST37 no percibo un ‘trawler rápido’, sino un ‘yate lento’.
Aparcando el espíritu y entrando en el cuerpo de esta toma de contacto, la bañera de serie del ST37 solo lleva asientos esquineros, cada uno con espacio para una bombona de gas que alimenta la cocina (eléctrica opcionalmente). Una primera y práctica opción del ST37 es el banco en el través de la popa, que mejora la comodidad de la bañera al tiempo que añade capacidad de estiba en su interior.
En popa aún queda espacio para unos pescantes descentrados donde alojar una auxiliar de hasta solo 2,30 m., eslora limitada ex profeso para no cegar el paso al mar o a la pasarela por el portón de popa. Creo que se agradecería una solución para poder colgar de los pescantes un anexo más acorde con los 4 m. de manga del barco.
La escala del flybridge tiene una práctica bisagra que permite apartarla cuando se necesita espacio adicional o se ha de acceder al amplio pañol bajo la bañera. El ST37 no propone los francobordos abatibles, hoy tan de moda en todo tipo de motoras.
Hacia proa por los pasillos laterales, la ST37 ofrece un amplio solario sobre las cabinas y la gestión y el tamaño del pozo de anclas son muy correctos.
El flybridge, con su bimini plegable hacia proa de la timonería, propone un comedor con bancos en “C” y un puesto de mando con asiento para el piloto y dos plazas más mirando a proa. Se echa en falta la cocina y complementos como el fregadero o la nevera, que -de momento- ni aparecen en la lista de opciones.
Los muebles del puente superior son modulares y al no estar moldeados se pueden montar a partir de la versión Sedan, que tiene el techo de su cabina dedicado a la estiba de juguetes, al solario y/o a los paneles solares.

Interiores bien adaptados
El salón tiene una amplia visión en todos los horizontes excepto hacia proa, que requiere escalar al puesto de mandos, donde hay asientos para cuatro personas. La timonería queda sobreelevada y dispone de un banco doble.
A su babor, otro banco doble queda frente a una mesa escamoteable con guantera abierta en su parte superior. La funcionalidad de esta mesa es incierta, a medio camino entre una mesa de cartas, una barra de bar o un despacho de verano.
A popa de la timonería se ubica el comedor, con sus bancos en “C” convertibles en litera doble con una cortina perimetral que aporta cierta intimidad.
La cocina queda enfrentada al comedor, y no a babor del puesto de la timonería, como en los precedentes ST34 y ST35. Bien ventilada y dotada de amplias superficies de trabajo, varios espacios de estiba, frigorífico de 150 litros y congelador de 50 litros, hay incluso un hueco para escamotear un televisor.
La encimera es de un sólido Corian y el resto del mobiliario es de madera con acabados en chapado sintético, siempre funcional, pero exento de cualquier destello de glamur. Esta ausencia de lujo en la carpintería no exime de algunos detalles de calidad. Los chapados del mobiliario -por ejemplo- son de 2 mm. (similares a los usados para los parqués) en lugar de los habituales laminados 0,6/0,7 mm. de la carpintería doméstica de grandes superficies.
Bajo el suelo del salón hay un amplio registro a la sala de máquinas que permite trabajar con comodidad en las revisiones rutinarias y de control del eje y su bocina. El barco de pruebas equipaba el Yanmar 6LY de 440 CV (400 CV de serie) y los propulsores eléctricos de proa y popa (en opción) son casi obligados para complementar las maniobras de atraque.

Cubierta inferior con dos camarotes
Los grandes ventanales fijos en el casco amplían la sensación de espacio en los camarotes de proa. La cabina del armador es más grande y luminosa que la del ST35 y ahora tiene acceso directo al baño, el único del barco, pero con muy buenas dimensiones. El WC eléctrico viene de serie y hay espacio para una cómoda ducha separada con asiento.
A babor de la escala de entrada, el segundo camarote mantiene las literas individuales (como en el ST34 y ST35) en vez de cama doble. Pensando en largos cruceros de dos personas, las literas individuales facilitan sustituir el colchón por cajas -en una o ambas literas- donde estibar desde piezas de recambio, ropa o alimentos. Los invitados ocasionales siempre pueden optar por la litera doble del salón.
Beneteau y la mayoría de astilleros de gran serie han pervertido el concepto de ‘lista de opciones’ y en ella se incluyen equipos y accesorios que entiendo son obligados en la moderna navegación con un yate de 11 metros. El equipamiento de serie del ST37 está muy lejos de lo que objetivamente se puede considerar un equipamiento ‘a son de mar’.
Sin apenas aparentarlo, el ST37 de pruebas llevaba hasta 32 opciones y un Pack de la lista; entre ellas la electrónica, el piloto automático, los flaps, las hélices de maniobra, la nevera, el molinete y su fondeo, los pescantes del anexo y una larga lista de comodidades casi imprescindibles en la moderna navegación. El problema es que el interesante precio base de 315.000€ se dispara hasta los 516.830€ del barco probado, cerca del doble. En este aspecto, los fabricantes de coches son mucho más francos en su oferta.

Una navegación tranquila
El puesto de mando inferior, con puerta lateral y ventanas practicables, tiene muy buena visión en todos los ángulos y queda sombreado, bien ventilado y al abrigo de los elementos, las cualidades más buscadas para largas singladuras, pues el ST37 anuncia una autonomía rondando las 650 millas navegando a 5/6 nudos.
Frente al patrón hay una elegante consola donde se pueden empotrar hasta 2 MFD Raymarine de 16” y numerosos displays y controles, como los de los flaps o los motores de maniobra (todo en opción). El motor queda justo debajo del salón y su insonorización es bastante mejorable a partir de medio régimen.
Una ventaja de llevar un único motor es que los consumos -y el mantenimiento- se reducen en consecuencia. A 5 nudos, la ST37 gasta poco más de 1 litro por milla, cifra que se duplica navegando a 7/8 nudos y llega a los 4 lit/milla a 10 nudos. A los 17,6 nudos de velocidad máxima, que alcanzamos con el motor a 3.375 rpm., el consumo sube a unos 5,3 lit/milla.
La relación entre el consumo y la velocidad es bastante lineal, por cuanto el gasto no se dispara adaptando la velocidad de crucero a la comodidad que permitan las olas en cada momento.
Con mar lateral o por las amuras de popa, el ST37 tiene una ligera y natural tendencia al balanceo, presente en muchos cascos de desplazamiento y que parece heredada de sus predecesores ST34 y ST35. En caso de que se pudiera instalar, un estabilizador giroscópico sería una agradecida opción.

Características: Eslora total: 11,29 m., Manga: 3,98 m., Calado: 1,17 m., Desplazamiento: 8.300 kg., Combustible: 800 l., Agua dulce: 300 l., Calentador: 25 l., Motor: 1 x Yanmar 400-440hp, Autonomía: hasta 650 nm., Velocidad máxima: 17,6 knt, Literas: 6, Diseño: Dixon Yacht Design, Precio base: desde 299.000€ (www.beneteau.fr)

Por: Enric Roselló