Balizas AIS virtuales: Una moderna alternativa a las costosas señalizaciones marítimas

Una de las primeras balizas virtuales instaladas en la costa neocelandesa. Desde
Una módulo puede balizar hasta 50 puntos virtuales. Éstos aparecen señalados com
Los módulos estancos tienen unas medidas y apariencia similares a una batería de

(10/4/2012) La última propuesta de Vesper Marine son las Virtual AIS Beacon, una ayuda mediante AIS a los navegantes, pero no desde su barco, sino desde tierra y en forma de balizas virtuales.
La joven empresa neocelandesa, especialista y ganadora de importantes premios internacionales siempre referentes a su instrumentación relacionada con el AIS, nos presenta su nueva Virtual AIS Beacon (Baliza Virtual AIS).
Este gestor de balizas virtuales está pensado para dar solución a las necesidades de numerosas Administraciones Públicas, puertos y marinas deportivas que buscan cuadrar la complicada ecuación que supone modernizar su señalización con un mínimo gasto de instalación y mantenimiento. Y además hacerlo sin perjuicio de la seguridad en la navegación.
Los nuevos equipos de balizamiento AIS virtual, reconocidos por el IMO como Virtual Aid to Navigation (VAtoN), tienen un coste sobre una décima que las señalizaciones tradicionales. Un ahorro muy a tener en cuenta.
La Virtual AIS Beacon utiliza el procesador AIS de Vesper Marine para posicionar peligros, marcas cardinales u otras balizas de señalización de manera virtual, con un emisor AIS autónomo, normalmente en tierra firme, que transmite su señal a las pantallas del receptor AIS de los navegantes -con su correspondiente e individualizada identificación- señalando el objeto en cuestión.

Mínimo impacto medioambiental
El equipo estándar del Virtual AIS Beacon es un cajón plástico estanco al agua de 170 x 140 mm. (similar en apariencia y tamaño a una batería de coche) que alberga el procesador AIS, el software de la baliza(s) virtual y los conectores para la antena VHF, GPS, alimentación y la entrada USB para la configuración. Las balizas virtuales -hasta 50 posibles por módulo- deben estar en un rango accesible por su antena VHF en tierra.
La configuración posiciona las balizas mediante coordenadas en los sitios deseados. A este posicionamiento se le añade la completa identificación de cada baliza, información que el navegante podrán desplegar en pantalla de forma similar a la información AIS que recibe de los barcos detectados. Se acabaron las adivinanzas y confusiones con las secuencias de luces y colores en los faros. El equipo AIS tiene un consumo muy reducido y puede perfectamente alimentarse (por ejemplo) con paneles solares.
Las utilidades del Virtual AIS Beacon son amplias y versátiles. Aparte de señalar todo tipo de peligros fijos, este sistema da total libertad para configurar posicionamientos temporales como icebergs en alta mar, movimientos intermitentes en puentes levadizos, bancos de arena, pantalanes de temporada u obras portuarias.

Un nuevo abanico de posibilidades
El Virtual AIS Beacon abre también la puerta a numerosas aplicaciones de ámbito privado, como puede ser indicar la exacta ubicación de los amarres asignados a transeúntes al llegar a una marina, la posición de la gasolinera, el mercado o los mejores restaurantes de cada puerto. Incluso se abre la puerta a la comercialización publicitaria de estas balizas virtuales.
Como ayuda a la navegación, el Virtual AIS Beacon aporta varias ventajas a los navegantes. De ellas destacaremos tres. La primera es su independencia de las condiciones de visibilidad. Son balizas “visibles” de día, de noche, con sol, con niebla y a contraluz.
Otra ventaja es que la ayuda de estas balizas virtuales es activa, y no simplemente pasiva como ocurre con las balizas tradicionales. Utilizando la tecnología AIS, las propias balizas pueden avisar al navegante de errores en su aproximación a un canal balizado, poca distancia a una roca o rumbo de colisión con cualquier otro peligro. Es un tipo de información derivada de los cálculos de CPA que ofrecen la mayoría de equipos AIS.
Tercera e importante ventaja es la previsible ampliación de distancia desde la que pueden ser vistas estas balizas. En muchos casos se puede pasar de las 1 o 2 millas de alcance de las pequeñas balizas costeras a 10 o incluso 20 millas de alcance con el sistema AIS.

El otro lado de la balanza
El primer inconveniente de las balizas virtuales AIS es que no todos los barcos están equipados con esta tecnología. Asumiendo que en un futuro cercano el AIS se haga omnipresente en barcos de cierta eslora -como el VHF, por ejemplo- siempre quedará en problema de las pequeñas embarcaciones a motor o de vela ligera, donde la electrónica embarcada es escasa, por no decir inexistente. Hay que encontrar una solución para estos navegantes.
La segunda reticencia es sicológica. Todos tenemos un miedo inconsciente y en cierto sentido irracional a las nuevas tecnologías, y más cuando aparecen términos como virtual, en pantalla o simplemente informático.
En este caso, este miedo me parece un tanto infundado. En el fondo, estamos hablando de sustituir una tecnología milenaria, como las luces de señalización, por otra más moderna, como las emisiones radiadas. La gran mayoría de balizas luminosas están hoy alimentadas por paneles solares y sin más control humano que una revisión semanal, quincenal, . . . . mensual?.
Planteando el tema de forma derrotista, la conclusión es que ambas tecnología pueden fallar. ¿Quién no se ha encontrado con una señalización luminosa apagada, en otro sitio del que indica la carta o simplemente inexistente?. Las ventajas del AIS son incontestables, pero no van a eximirnos de la constante vigilancia a bordo.
Personalmente, y dejando al margen algunos problemas técnicos que seguro tienen solución, el mayor problema que les veo a estas balizas virtuales es sentimental. ¿Qué será del mar con los faros apagados?. Una baliza virtual no creo que nunca me llegue a proporcionar la íntima satisfacción de ver con mis ojos la luz verde del puerto al través tras una dura singladura.
(por E. Roselló)