El Ayuntamiento de Barcelona no patrocinará una próxima edición de la America’s Cup

Los resultados económicos de la 37 Copa América en Barcelona no han estado a la

(23/oct/24) Según afirma el Ayuntamiento de Barcelona, el consistorio renuncia a invertir dinero público en una nueva edición de la Copa América. Grant Dalton explicaba la situación a la inversa, declarando que Barcelona quedaba excluida de la selección de sedes de la 38 edición de la Copa pues su capacidad portuaria no admitía su pretendido aumento del número de participantes.

El Ayuntamiento barcelonés ha salido escaldado de la prometida repercusión de la America’s Cup en las arcas municipales. Ni los hoteles ni la ciudad en general han recibido los visitantes ni los ingresos que prometía el evento. El consistorio valora el prestigio y notoriedad que ha aportado la Copa, pero no está dispuesto a repetir una inversión oficialmente cifrada en unos 10 M€ por parte del ayuntamiento, a los que se añaden 30 M€ aportados entre la administración central y la Generalitat y los 5 M€ de la Diputación de Barcelona, sin contar con los patrocinios del sector privado, cuyas cifras no se han hecho públicas.
Según el Ayuntamiento, no hay inconveniente en volver a organizar la Copa América en Barcelona, pero habría de ser sin contar con aportaciones de dinero público, buscando soluciones en la financiación privada que hagan viable esta competición.

Se abre la lista de posibles sedes
La renuncia de Barcelona vuelve a abrir la puerta a la lista de ‘novios’ que Grant Dalton siempre ha sabido engatusar para su Copa, cuya próxima edición está programada para 2026.
València es uno de ellos. Ya fue sede de la Copa América en 2007 y en 2010 y tanto el alcalde de la ciudad como distintos empresarios o el propio presidente de la Generalitat valenciana Carlos Mazón han ido soltando globos sonda sobre la oportunidad y voluntad de acoger la próxima edición.
En un ejercicio de amnesia colectiva se ha esfumado la quita de 350 M€ que en 2018 se tuvo que ‘tragar’ el erario público sobre los más de 400 millones que el Instituto de Crédito Oficial tenía pendiente de cobro del Consorcio Valencia 2007, organizador de la Copa América. Esperemos no volver a tropezar con la misma piedra.
Los neozelandeses tienen también la posibilidad de quedarse en casa. Las cifras de dinero público que puede conseguir Grant dalton en Nueva Zelanda son altas, pero tras organizar las ediciones del 2000, 2003 y 2021, los distintos estamentos oficiales del país saben perfectamente hasta donde pueden llegar sin estirar más el brazo que la manga. La cifra a la que Dalton puede aspirar en Nueva Zelanda está muy por debajo de sus aspiraciones.
La tercera opción de momento sobre el papel es Arabia Saudí, que en esta 37 edición de la Copa en Barcelona ya patrocinó una cita preliminar de los AC 40 en Jedda. A corto plazo, Arabia es la opción más sencilla de aceptar y más suculenta en petrodólares. Pero llevar la Copa al golfo arábico por puro interés económico podría arruinar el prestigio del trofeo deportivo más antiguo de cuantos se mantienen en activo en el mundo, como ya ha ocurrido con otros eventos.
Y hay también otra opción que nadie parece considerar de cara al futuro de la Copa, que es abaratarla. Si se cambian los AC75 por otros veleros más 'asequibles', o simplemente se construyen todos los barcos en formato monotipo, bajarían espectacularmente los costes y las regatas no se decantarían descaradamente por el equipo con más medios de investigación. Menos costes significa también más participación, y una mayor participación animaría la lista de sedes interesadas en acoger la Copa América.

Por: Enric Roselló, editor de Mar Abierto

Comentarios

38 Copa América

Leyendo las declaraciones de Grant Dalton al respecto, citando nuevos territorios, etc. para la expansión de la Copa, me da la impresión que ya tiene más que apalabrado su compromiso con Jedda para la próxima edición. Como decía mi abuelo: 'El dinero es muy cabrón'